

| Debido a una tarta de macarons para una boda, he tenido que esforzarme para hacer macarons. Después de unos 4000 macarons malogrados, por fin conseguí hacerlos bien. Gracias a Pierre Hermé y mucha información que encontré en internet. Maravillado del resultado y de las grandes posibilidades para distintos sabores, he decidido hacer macarons para mi venta al público. He aquí los primeros dos. Aunque haya rosas en el fondo de la foto, no se trata de macarons a la rosa y el hecho de que estos dos macarons no lo son, no quiere decir que no los vaya a hacer. Los dos de la foto son a la Naranja de Sevilla y de Frambuesas. Continuará... |
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No elaboramos todos los macarons aquí presentados todas las semanas. Solemos hacer dos tipos por semana. Acérquese al obrador y llévese un estuche con seis para compartir …o comer todo solo :) |
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| El primer macaron que quería presentarles tenía que ser “Robena”. Robena es la novia que me instó a que me esforzara a descubrir y dominar los macarons con el encargo de una tarta de boda como las que hace Ladurée en Paris. Tradicionalmente en Francia en las bodas se sirve el “Croquembouche” que es una torre en forma de cono de profiteroles pegados con caramelo. Últimamente se ha puesto muy de moda tener esta misma forma de pastel, pero con Macarons. Robena me pidió que le hiciera macarons de rosa. He aquí el resultado que Robena, su marido y sus invitados comieron en primicia: el Macaron de Rosas y Anís estrellado. |
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| Cuando Robena ha sido la que me dio el impulso para aprender a hacer macarons, Alba ha sido mi primera clienta para comprarlos con regularidad. Como fue el comienzo, Alba pudo elegir los sabores y me dijo que su preferido era el de Cassis. Es una fruta – no tan de bosque – poco conocido por aquí. También se llama grosella negra y con frecuencia se usa junto a la grosella roja que atenúa su sabor un tanto astringente. |
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| Adriana es con quién hablo cuando he de hacer un pedido a mi proveedor de vainilla en Paris. Me ofreció una esencia de orquídea para mis macarons y me sedujo la idea de hacer algunos macarons exóticos. Antes de meter mano, olfateé lo que tenía y combiné a mi gusto. El resultado es Adriana: un macaron con Vainilla Bourbon y Almendra amarga relleno de una crema a la Orquídea. Es una combinación sutil, pero increíble. No es de sorprender, pues la Vainilla es el fruto de una especie orquidácea, la Vainilla planifolia. |
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| Los que hacemos buena pastelería sabemos que una de las mayores debilidades de nuestros clientes es el chocolate. Para el macaron de chocolate suelo coger algún chocolate de origen, de los mejores que en el mercado pueda encontrar, para hacer una ganache para el relleno. En la foto pueden apreciar una mazorca de cacao y habas de cacao como lecho para nuestro macaron. |
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| Normalmente los macarons se hacen con azúcar, claras de huevo y almendras finamente molidas y el relleno es el que define el sabor. Me gusta vincular una cosa a la otra y me hago el trabajo de rallar, moler y tamizar pistachos para, en este caso, sustituir las almendras por pistachos y así hacer un macaron que tiene pistachos no solo como relleno. Es carísimo y muy laborioso, pero para bueno, nada me importa. |
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| Este es el Macaron Praliné. El macaron en sí tiene un poco de malta y el relleno es de praliné de avellanas. |
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| Aunque no tiene anécdota añadida, hay que prestarle atención a este macaron. Tiene todo el aroma de un limón y el frescor que aporta su acidez, pero además está cremoso. |
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| Este macaron es uno de los más clásicos de los macarons que hacen en Paris y por ello es de obligada presencia y muy esmerada elaboración. Al saborearlo, en su relleno por supuesto que se encuentran las pepitas de las frambuesas. Aunque no aportan aroma en realidad, uno se las espera para que se le confirme que son realmente frambuesas naturales con las que se ha hecho el relleno. Claro que en Ambrosius lo son! Sin embargo observé que al hacer el relleno con tantas frambuesas, las pepitas pueden llegar a ser un tanto agobiantes. Así, me he puesto a triturar parte de las frambuesas y tamizarlas antes de hacer la preparación del relleno. Este macaron es, como diría Jamie Oliver: “Delicious!!!”. |
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| Tengo que sonreír con este macaron. “Selva Negra” es a la vez el nombre de una tarta mundialmente famosa y la denominación de una región en el suroeste de Alemania – donde yo nací – lindando con Alsacia en Francia y Suiza en el lago de Constanza. Una auténtica tarta Selva Negra debe llevar tanto cerezas como el típico y muy famoso aguardiente de cerezas de ese lugar llamado “Kirsch”. Pues este macaron lleva precisamente de lo que muchas tartas Selva Negra de por aquí carecen: Kirsch y una cereza en su interior. |
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| ¡Éste es potente!… y no dejará a nadie indiferente. Como su nombre indica, el macaron lleva Canela de Ceylan y el relleno es una Jalea de Jengibre. Esa combinación siempre me ha seducido y aquí le he dado protagonismo. Además de las propiedades beneficiosas para la digestión que tienen tanto la Canela como el Jengibre, espabilará hasta a los paladares más dormidos. |
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